Estas confundido(a) ANALIZA

Un atribulado conyugue, fue a intimar con Dios para pedirle dirección y le dijo; Señor, ya no amo a mi pareja y quiero terminar mi relación por falta de amor.

Dios, le miro fijamente a los ojos, y solamente le dijo una palabra. Ámela. Y luego calló

El conyugue contesto; Señor, pero es que ya no siento nada en mí corazón, a consecuencia de tantos problemas.

Dios, le contesto, dándole de nuevo la misma respuesta. Ámela.

Antes, el desconcierto de este conyugue, después de un oportuno silencio, agrego Dios lo siguiente.

Amar es una decisión, no un sentimiento

Amar es dedicación y entrega

Amar es un verbo.

Y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería, arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente riegue y cuide. Hijo, este preparado, porque habrá plaga sequia o exceso de lluvia. Mas abandonará usted por eso su bello jardín.

Ame a su pareja, es decir valórela, respétela(o) dele afecto, dele ternura, admírela(o) y compréndala(o).

Ámela. Eso es todo, no tengo más que decirle, pero analiza que.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser.